Se considera necesario que la evaluación sea formativa y sumativa valorando de manera
continua las habilidades informáticas, así como las actitudes éticas y profesionales en
el uso de las tecnologías en los ambientes educativos. Para ello se propone que el estudiante
genere evidencias que integren tanto los elementos conceptuales y actitudinales
como las habilidades prácticas, los cuales incorporen las competencias. Se sugiere recuperar
y analizar dichas evidencias mediante portafolios, exámenes, rúbricas, trabajos
prácticos, ejercicios de clase, exposiciones, autoevaluación, entre otros.







0 comentarios:
Publicar un comentario